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El romanticismo y la naturaleza

El romanticismo y la naturaleza

Introducción

El Romanticismo es un movimiento literario y artístico que surgió a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Europa. Se caracterizó por una valoración de las emociones, la imaginación y la naturaleza, y una crítica a la razón y al orden establecido. En este artículo, nos centraremos en la relación entre el Romanticismo y la naturaleza. Veremos cómo los escritores románticos encontraron en la naturaleza una fuente de inspiración, una metáfora para describir sus emociones y una forma de rebelión contra las normas de su época.

La naturaleza como fuente de inspiración

Los escritores románticos se sintieron atraídos por la naturaleza como fuente de inspiración para su obra. La naturaleza se convirtió en un objeto de estudio y en una metáfora para describir el mundo interior de los personajes. Uno de los escritores más representativos de esta corriente literaria fue William Wordsworth, quien en su poema "Tintern Abbey" describe cómo el contacto con la naturaleza le ha permitido "ver en la vida diaria una eterna primavera". Wordsworth también destaca el valor de la naturaleza como fuente de enseñanza. En su poema "La tabla rasa", sostiene que "la naturaleza es el maestro más sabio" y que las experiencias vividas en la naturaleza son fundamentales para forjar la personalidad de los individuos.

La naturaleza como metáfora de las emociones

La naturaleza también se convirtió en una metáfora para describir las emociones de los personajes de la literatura romántica. La naturaleza era capaz de transmitir, de forma pictórica, estados de ánimo y sentimientos. En este sentido, la obra de Lord Byron es un ejemplo perfecto. En su poema "Childe Harold's Pilgrimage", describe los paisajes de Europa como si se tratara de estados de ánimo y sentimientos. Utiliza la naturaleza como metáfora para transmitir la melancolía, la tristeza y la soledad. Del mismo modo, Percy Shelley describe en "Al Oeste del Ozama" la naturaleza de América del Sur como un símbolo de la libertad y la rebelión contra el poder establecido.

La naturaleza como forma de rebelión

Por último, la naturaleza también fue utilizada por los escritores románticos como forma de rebelión contra las normas y el poder establecido en su época. La naturaleza se convirtió en un arma literaria para denunciar las injusticias y las crueldades de la sociedad. En su poema "Los preludios" , Wordsworth describe cómo la naturaleza se rebela contra la industrialización y el progreso. Wordsworth denuncia cómo la construcción de fábricas y la degradación del medio ambiente ha afectado a la vida de las personas que viven en contacto con la naturaleza. En este sentido, también cabe destacar la obra de Mary Shelley. En "Frankenstein", la naturaleza se presenta como un reprimido que se rebela contra el hombre y que se convierte en su peor enemigo.

Conclusión

En definitiva, la relación entre el Romanticismo y la naturaleza está basada en una valoración de la emoción y la imaginación, y en una crítica al orden y la razón establecidos. Los escritores románticos encontraron en la naturaleza una fuente de inspiración, una metáfora para describir sus emociones y una forma de rebelión contra las normas de su época. El Romanticismo, además, supuso un cambio en la forma de entender la literatura y el arte. La naturaleza se convirtió en un objeto de estudio y en una fuente de enseñanza. La literatura romántica dejó de buscar la perfección y se centró en mostrar las emociones y las pasiones de los personajes. En definitiva, el Romanticismo y la naturaleza son dos conceptos que se unen para formar una corriente literaria y artística que ha marcado la historia de la cultura occidental. Su legado ha llegado hasta nuestros días y sigue siendo una fuente de inspiración para la creación literaria y artística actual.